14 de septiembre de 2015

Lascivia de Ramiro Rodríguez

Lascivia de Ramiro Rodríguez


Siempre será motivo de satisfacción y, aún mas, de celebración, cuando se presenta un libro de poesía. Heroica labor de los poetas: desarrollar un oficio de catacumbas y dar a conocer un trabajo siempre ausente de los grandes tirajes y lectores.

La poesía es nuestra relación mas esencial con la realidad. Octavio Paz escribió en El arco y la lira que "el poema es vía de acceso al tiempo puro, inmersión en las aguas originales de la existencia. La poesía no es nada sino tiempo, ritmo perpetuamente creador".

Hace unos años, en la Feria del Libro de Guadalajara, Yves Bonnefoy se lamentaba de que la poesía ya no sea considerada una necesidad fundamental en nuestra sociedad. ¿Por qué es necesario pensar en la poesía?, preguntaba el poeta francés. “¿Es quizás porque en ella hay acercamientos a la condición humana más numerosos o más importantes que lo que, por ejemplo, saben reconocer los filósofos de la existencia? ¿O porque serían formulados con más imaginación y elocuencia que en los escritos en prosa? Sí, cierto, es verdad que las grandes obras de la poesía —las cuales no son sólo poemas, y sitúo en primer lugar entre ellas a un Shakespeare o un Cervantes— se arriesgan mucho antes por los laberintos de la conciencia de sí mismos. Hay en cada uno de nosotros una relación interna con nosotros mismos que no se libera de las muchas ilusiones de la existencia ordinaria que cuando escuchamos un ritmo apropiarse de las sílabas largas y breves de las palabras de nuestra lengua natal. Comprender que la poesía es el fundamento de la vida en sociedad. Comprender que la sociedad sucumbirá si la poesía se extingue, poco a poco, en nuestra relación con el mundo," nos pide Bonnefoy.

En esta realidad, la aparición del poemario Lascivia de Ramiro Rodriquez, es un hecho a subrayar. Y aún mas, celebramos un poemario y la continuación de la labor como editor de Ramiro. Doble compromiso la del poeta: escribir y crear vehículos para que ésta llegue a sus lectores. Desde siempre, el poeta lleva sus poemas de la mano hasta la hoja que encontrará al lector huidizo. No es de extrañar, entonces, que Ramiro creara Alja Ediciones, y no sólo para sus textos y quienes lo acompañan en el Ateneo Literario José Arrese, sino para todos aquellos que busquen un vehículo pulcro y bien editado para sus poemas y prosas.

No son precisamente abundantes los poemarios donde lo sensual, incluso lo sexual, tienen su origen, como es el caso de Lascivia. “Recuerdo ‘Las canciones de Bilitis’ de Pierre Louÿs. Erotismo y poesía: el primero es una metáfora de la sexualidad. La segunda, la erotización del lenguaje", escribió Octavio Paz, autor de uno de los textos más celebrados en relación al tema del amor y el erotismo: La llama doble.

El erotismo es esa búsqueda desesperada y urgente de la “otredad” y el vehículo que posibilita la búsqueda es la imaginación: “Mis manos inventan otro…” Bienvenido el libro de Ramiro.

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